junio 16

La Mediación, antecedentes y momento actual

La mediación, aunque no se la haya denominado con este término, es una de las formas más antiguas de solución de conflictos, problemas y disputas. En las culturas china y japonesa, la mediación tiene una larga y antigua tradición. En muchos países de África, las asambleas o juntas de vecindario presididas por una personalidad o autoridad respetada, ha constituido un mecanismo formal de solución de conflictos muy próximos a la mediación. En Grecia, el sistema utilizado guardaba más  similitud con el arbitraje actual o el proceso judicial (juez), la cuestión se ponía en  manos de un tercero neutral al que las partes se sometían…  En el Imperio Romano, aparece la palabra intercessio, para describir el acto por la que un magistrado de igual o inferior rango vetaba a otro en sus decisiones, estando este presente.  En nuestro País, lo mas aproximado a la mediación actual -guardando las distancias-, el órgano que puso en práctica una técnica parecida a la mediación como forma de solución de los conflictos que surgieran en su ámbito, fue el Tribunal de las Aguas de Valencia o Tribunal de la Vega, se discute por los historiadores, si este organismo tiene sus raíces en la cultura árabe o romana.

Tal como la conocemos hoy, la mediación como técnica e institución orientada a la resolución alternativa de disputas y de  conflictos nació en Estados Unidos en la década de los 60 (siglo XX). El elevado coste judicial que tiene cualquier asunto en EEUU y el colapso al que habían llegado los tribunales, limitaba entonces y ahora, la posibilidad de acudir a los tribunales a una gran franja de la población con escasos recursos económicos , ello unido al  desgaste que sufren las personas a nivel psicológico y los tiempos tan elevados en resolver cualquier controversia, en sede judicial, hizo que las personas buscaran formas alternativas de resolución de disputas, naciendo así las conocidas por el acrónimo ADR (Alternative Dispute, Resolution), una forma económica de gestionar los conflictos y descongestionar los tribunales, la satisfacción de las partes mejoró, ya que como sabemos, de llegar a buen puerto la mediación, las partes ganan, frente a las opciones que ofrecen los tribunales o el arbitraje, en la que las partes someten la cuestión a un tercero, que por simple lógica, debe conocer el asunto menos que las partes implicadas y va a decidir por ellos, su decisión acarreará que uno gane y otro pierda, frente a la mediación, que persigue que los mediados alcancen por sí mismos un acuerdo con la ayuda del mediador y ambos ganen. Como vemos, es lógico que esta forma de solución de conflictos, esté mas implantada en EEUU, su andadura en el  tiempo es mayor y determinados asuntos como los temas de familia se solucionan por esta vía. A modo de curiosidad decir que las siglas ADR son conocidas como estándar internacional con el que se designa a los métodos extrajudiciales en su generalidad.

A Europa llegó en los años 70 y desde entonces, se viene utilizando en mayor o menor medida, de una forma u otra en distintos países. La implantación de la mediación familiar en Europa se lleva a cabo a partir de la Recomendación 1/1998 del Comité de Ministros del Consejo de Europa en el que recomendó a los gobiernos de los Estados miembros introducir la mediación familiar, promoverla o, en su caso reforzarla, adoptando y fortaleciendo las medidas necesarias.

En los países hispanoamericanos como Argentina, la creación del Decreto 1480/92 y la Ley General de Mediación y Conciliación núm. 24573 de 1995, constituyeron la obligatoriedad de la mediación previa, no quiere decir que sea obligatoria y que se atente contra el principio de voluntariedad, es más una recomendación, ya que si las partes no quieren someter voluntariamente su asunto a mediación, no lo harán, cumplirán el trámite de acudir a la misma y abandonaran el proceso. Desde la celebración del Congreso-Hispanoamericano se han elaborado nuevos Códigos de Familia en diferentes países, en los que se prevén etapas de mediación para procurar la resolución del conflicto sin llegar a un proceso contradictorio.

La Constitución española del año 1978, obligó a llevar a cabo una serie de reformas en las que normas como el Código Civil, tuvieron que adaptarse al aprobarse reformas (año 1981) en el Derecho de Familia (igualdad de derechos entre los hijos nacidos dentro del matrimonio y los no nacidos en él, tutela…), Ley del Divorcio, más conocida en su época “Ley de Ordóñez”, en alusión al ministro que la impulsó don Gregorio Fernández Ordóñez, que lo fue de Hacienda y Justicia con Adolfo Suárez en el partido UCD, (Unión de CentroDemocrático), acabando finalmente integrado en el PSOE, con Felipe González Márquez, como ministro de Asuntos Exteriores.

En España, las Comunidades Autónomas, han sido pioneras en la promulgación de leyes en materia de mediación:

–       Cataluña Ley 1/2001, de 15 de marzo de Mediación Familiar en Cataluña.

–       Galicia, Ley 4/2001, de 31 de Mayo, reguladora de la Mediación Familiar en Galicia, desarrollada posteriormente por el Decreto 159/2003, de 31 de enero, por el que se regula la figura del mediador familiar, el Registro de Mediadores de Galicia y el reconocimiento de la mediación gratuita.

–        En la Comunidad Valenciana, la Ley 7/2001, de 26 de noviembre, reguladora de la mediación familiar, en el ámbito de la Comunidad Valenciana.

–        La Ley 15/2003 en Canarias, de 8 de abril, regula la Mediación Familiar en Canarias.

–        La Ley 4/2005, de 24 de mayo del Servicio Social Especializado de Mediación Familiar en Castilla-La Mancha.

–        La Ley 1/2006, de 6 de abril, de Mediación Familiar en Castilla y León.

–       La Ley 18/2006, de 22 de noviembre, Ley de Mediación de Familia en la Comunidad Autónoma Islas Baleares.

–        La Ley 1/2007, de 21 de febrero, Ley de Mediación Familiar en la Comunidad de Madrid.

–       Ley 3/2007, de 23 de marzo, Ley de Mediación Familiar de Asturias.

–       Ley 1/2008, de 8 de febrero, Ley de Mediación Familiar del País Vasco.

–       Ley 1/2009, de 27 de febrero, Ley reguladora de la Mediación Familiar en la Comunidad Autónoma de Andalucía. El Decreto 37/2012 de 21 de febrero aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley 1/2009, reguladora de la Mediación Familiar en la Comunidad Autónoma de Andalucía.

–       A nivel estatal, La Ley 5/2012 de 6 de julio regula la mediación en asuntos civiles y mercantiles.

Se esta intentado desde todos los ámbitos darle impulso a la mediación como forma de resolución y gestión de conflictos, intentando descongestionar los tribunales de la carga que sufren actualmente. El Consejo General del Poder Judicial se ha comprometido a potenciar la mediación, tanto en asunto civiles y mercantiles como en el ámbito de familia. Argumenta en defensa de ello, la agilización que se está dando a día de hoy en los divorcios consensuados (mutuo acuerdo artículo 777 de la Ley de Enjuiciamiento Civil), con el consiguiente ahorro de gastos, de tiempo… Viene a argumental el Consejo en la memoria explicativa definitiva de 2013 que:

“ En el fomento de las soluciones de auto-composición en los procesos de familia han incidido muy positivamente reformas legislativas como la llevada acabo por la Ley 15/2005 que suprimió el sistema causal de separación y divorcio e introdujo la mediación familiar en la Ley de Enjuiciamiento Civil, o la reciente Ley 5/2012 de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles que ha supuesto una clara apuesta del legislador por la implantación de métodos alternativos al judicial/contencioso en la resolución de conflictos. Igualmente, e impulsados desde la propia praxis de los Juzgados de Familia, se han ido introduciendo en el entorno de los procesos de familia otros instrumentos y recursos (servicios de mediación intrajudicial y terapia familiar, Puntos de Encuentro Familiar, sistemas de baremación de las pensiones alimenticias), que han mejorado notablemente la calidad de la respuesta judicial en este tipo de conflictos, reforzando una perspectiva pacificadora y no adversarial de estos procesos y logrando un incremento notable de los procesos de mutuo acuerdo o, al menos, una limitación de las cuestiones sobre las que se discrepa en los procesos contenciosos”.

En noticia aparecida el día 24 de marzo de 2014, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, a través de su Presidenta doña Pilar de la Oliva, se anuncia la llegada de la mediación a la Jurisdicción Penal: robos, lesiones o violencia familiar ya no pasarán por el Juez, el TSJ acepta que 23 mediadores asuman asuntos judicializados sobre delitos penales, los requisitos son: que las partes estén de acuerdo y que el Ministerio Fiscal dé su visto bueno.