octubre 9

Acoso en la red: Ciberbullying

Las formas de acoso, han traspasado el patio del colegio y se han intensificado a través de los medios tecnológicos. Nuestros menores, gozan de la posibilidad de comunicarse a través de la red (Smartphone, Tablet, video consolas online y ordenadores).
El acoso sigue produciéndose entre iguales, pero ya no es necesario que el acosador se valga de su fuerza para vencer la voluntad del acosado, tampoco necesita el contacto físico, se ampara en la mayoría de los casos en el anonimato, la víctima, desconoce , quien le está acosando.
Las formas de llevarlo a cabo, son múltiples, desde el robo de contraseñas (phishing) , suplantando la personalidad y creando perfiles falsos en las redes sociales, que persiguen atentar contra el derecho al honor y  la imagen del acosado, dejándolo en una posición de descrédito frente a  los demás.
Utilizar los datos obtenidos ilícitamente (direcciones de correo electrónico…), para dar de alta a la victima en foros de contactos de índole sexual, de contenidos racistas, xenófobos…
Ridiculizar a la víctima, colgando en la red, noticias falsas o fotografías trucadas, buscando menospreciar al afectado, frente al grupo, buscando su exclusión y aislamiento.
El Bullying, es y ha sido hasta ahora, difícil de combatir, el acosador aprovecha para llevar a cabo su conducta, situaciones, momentos y lugares en los que la presencia de algún educador o adulto no existe.
El grupo lo conoce, pero vive amenazado y coaccionado por el acosador y, si bien no todos comparten ni aprueban la conducta que lleva a cabo, por miedo, callan.
Todo ello se produce, en espacios localizados (patio del colegio, gimnasio…), intentado aprovechar, la ausencia de adultos. Pocos individuos conocen la situación.
En el caso del ciberbullying, la situación se globaliza, todo se multiplica. A modo de ejemplo, subir un video del acosado a cualquiera de los canales de distribución de estos formatos (You Tube…), puede ser visitado por miles de personas en poco tiempo.
Colgar un anuncio con los datos del acosado en un determinado foro de contactos, puede obligar a la víctima a cancelar sus cuentas de correo o darse de baja en determinadas redes sociales y, sobre todo, a pasar por una situación en que su honor queda maltrecho.Borrar el rastro que deja en el ciberespacio cualquier noticia es complicado.
El menor, como en todas las formas de acoso, se aísla y no comparte su pesar con la familia, los padres son ajenos al sufrimiento que padece. Teme comunicar lo que le ocurre, por temor a ser reprendido y que le limiten sus horas de internet o la retirada de móvil, Tablet…, como en todos los supuestos de maltrato, se siente victima y culpable de lo que le está ocurriendo.
Los padres deben comunicarse con los hijos siempre, más cuando observen que su conducta varía, lo noten preocupado y tienda a encerrarse en si mismo.
Se han creado algunas plataformas para combatir cualquier forma de Bullying, a modo de ejemplo, en nuestro País señalaré la creada por la Comunidad de La Rioja en la que tanto padres como escolares tienen información sobre las distintas conductas que  son acoso escolar, creando una línea de ayuda a las víctimas.
Muy interesante también la creada en Chile (YouVo), cuenta con un software que permite a las victimas denunciar online a los acosadores e informar del tipo de acoso que están padeciendo, la plataforma analiza en tiempo real la información y en función de una serie de parámetros, clasifica la categoría y gravedad de cada una de las denuncias, las más graves son comunicadas de manera inmediata a las autoridades escolares, las menos graves, se entregan a las autoridades en forma de informe…

Enlaces relacionados:
Gobierno de la Rioja y otros

http://www.acosoescolar.info/index.htm

En Chile:

http://www.datoavisos.cl/2013/innovadora-plataforma-contra-el-bullying-escolar-se-instala-en-chile

octubre 6

Puntos de encuentro familiares (P.E.F.) y mediación

PUNTOS DE ENCUENTRO FAMILIAR (P.E.F.) Y MEDIACIÓN

Los Puntos de Encuentro Familiares en adelante P.E.F. son como su propio nombre indica, puntos de encuentro en el que generalmente el progenitor no custodio, tiene la oportunidad de visitar a sus hijo/s. Fueron creados en 1994 en Valladolid por APROME, entidad sin ánimo de lucro y a día de hoy se ha implantado en toda la Península.

Son un punto acondicionado y neutral en el que en presencia de profesionales, el menor o la menor se encuentra con su padre o madre. Son una alternativa en los casos de conflicto, donde trabajadores sociales, psicólogos, facilitan la relación entre padres, madres e hijos.
En algunos casos, si la situación lo aconseja, además de un punto de encuentro, puede ser un punto de recogida del menor, donde el progenitor no custodio, recoge al menor y se lo lleva un día, o un fin de semana, dejando de nuevo allí al menor a la hora acordada para su recogida por el otro progenitor.

Es aconsejable su uso en casos de alta conflictividad entre los padres, orden de protección, problemas de salud, toxicomanías que requieren supervisión profesional o rechazo de los hijos hacia uno de sus progenitores. El progenitor custodio deja al hijo/a jugando en una habitación destinada a ese menester y el progenitor no custodio lo visita o recoge sin necesidad de mantener contacto con el otro.
El objetivo según una de las trabajadoras sociales de APROME “es qué menor vea y asuma como un proceso normalizado la separación o el divorcio de sus padres”. Tiene en definitiva la finalidad de, apoyar y facilitar el régimen de visitas con el objetivo de favorecer el bienestar de los niños.

Estos puntos neutrales son usados por las familias a petición del Juez, de los servicios sociales o a petición de los propios padres.
Recibida la orden, el centro se pone en contacto con ambos progenitores y con los hijos, realizan una entrevista a todos los implicados para que conozcan el espacio que se va a convertir en una casa más para ellos.

Pueden darse además de las situaciones ya reseñadas, la de qué el progenitor no custodio se reúna con él hijo/s allí por orden judicial, en ese supuesto, será necesaria la presencia de al menos un profesional, para que observe como se desarrolla el encuentro y después informe.

También se vigila, que se cumplan las visitas. Cuando una de las partes incumple tres veces, el niño deja de acudir “para evitar que el menor se sienta abandonado”, es decir siempre prevalece el beneficio del menor.
El equipo de profesionales suele estar compuesto por trabajadores sociales, psicóloga/o, abogada/o y coordinadora.

De lo reseñado hasta ahora, vemos que una característica de los P.E.F, es que su uso viene impuesto por un tercero (Juez) a través de la resolución judicial correspondiente, chocando frontalmente con una de los principios informadores de la mediación, la voluntariedad.

En mediación, las partes deciden sin nada que les obligue o imponga, someter su controversia a un proceso en el que en todo momento, van a ser ellos los protagonistas.
En este caso, el tercero que interviene (el mediador/a), va a hacer de canalizador de la información que los mediados le dan y va a intentar, que por si mismos, solucionen el conflicto.
De llegar a acuerdos, van a ser acuerdos, en los que ambos ganen, y sobre todo, en los que la relación va a salir fortalecida, no hay que olvidar, que en estos casos de Familia, los padres van a saber mejor que un tercero, lo que es más aconsejable para sus hijos.
La flexibilidad en la organización de relaciones y acuerdos va a ser superior al encorsetamiento establecido por una sentencia.

La mediación, nos va a permitir, en función de los supuestos y si resulta aconsejable o no, llevar un seguimiento, sobre todo, para saber si los acuerdos a que llegaron, son respetados por ambos, todo ello, en un clima, en el que los mediados, siguen siendo los que solucionen el conflicto. Se establecerá un plazo de seis meses o un año.
Frente, a los procedimientos de modificación de medidas en sede judicial, que como todos sabemos, poco bien hacen a la relación entre los progenitores, suponiendo además, un mayor coste económico y sobre todo, un enfrentamiento psicológico que acarrea un gran desgaste y que generalmente, acaba salpicando a los hijos.

Entiendo que la participación del Juez, es inevitable, en los supuestos de violencia de género, no así en los demás casos de conflicto en las relaciones familiares.

En los casos de mediación familiar, las partes, salen reforzadas respecto a las relaciones que por mor de los hijos van a mantener en el tiempo, la ruptura, es inevitable porque cuando se da el paso de acudir a la mediación es debido a que la pareja ya está rota (no olvidando, que la labor del mediador, no es la de un terapeuta familiar), su labor es la de intentar que las partes por sí lleguen a acuerdos que redunden en beneficio de ellos y sus hijos.
A través de las distintas técnicas utilizadas y las entrevistas (el caucus – reuniones privadas y confidenciales) o la lluvia de ideas (Brainstorming), se van a ir fortaleciendo las habilidades de los mediados, de cara a situaciones futuras, o como mínimo, de producirse los conflictos, algo inevitable en las relaciones, la forma de enfrentarse a los mismos.
Las partes después de reunirse van delimitando los puntos por los que han de regirse en el futuro sus relaciones con sus hijos: ejercicio de la Patria Potestad, Guardia y Custodia, Alimentos, Régimen de visitas, Vacaciones, Gastos extraordinarios, Régimen de visitas de los abuelos, si las partes lo solicitan y los abuelos lo aceptan.

Estos acuerdos, ya encima de la mesa, se negocian por ambos. Si se llega a un consenso, se incluirán en el Convenio Regulador (Art. 90 del Código Civil), acuerdo que tras darle forma, se someterá a la aprobación del Ministerio Fiscal que velará porque en el mismo los derechos del menor estén suficientemente protegidos.

En el caso de los P.E.F., sólo se tendrá en cuenta, que el régimen de visitas se está ejerciendo por el progenitor no custodio, en caso de incumplimiento reiterado será comunicado al Juzgado, pudiendo privar del ejercicio del derecho al progenitor incumplidor. Pueden mejorar las relaciones para la familia, en el ejercicio del régimen de visitas, pasar de la desconfianza y miedo iniciar, a aceptar como algo natural, verse en ese lugar.

octubre 3

Voluntariedad y libre disposición

LA VOLUNTARIEDAD Y LA LIBRE DISPOSICIÓN EN LA MEDIACIÓN

Estos principios informadores van dirigidos a las partes que intervienen el proceso de mediación. Estas, de manera libre y voluntaria, deciden acudir al proceso de mediación a resolver el conflicto en que se ven inmersos.

El que un sujeto decida por sí, sin mandato legal que lo dirija u obligue, contar con la ayuda de un tercero imparcial y neutral para solucionar su conflicto, es sin duda, un primer paso que indica la intención de llegar a un acuerdo de manera pacifica y en el que sobre todo, va a imperar, la voluntad de hacerlo de forma amistosa.

              Supone además, el derecho no sólo de acudir a la mediación, también, el derecho a abandonar el proceso en cualquier momento.Puede qué a pesar de la voluntad mostrada en un primer momento , las posturas de ambas o de una de ellas durante el desarrollo del proceso, sean insalvables.

                  Creo en mi modesta opinión, que cuando desde el primer momento, los mediados muestran firmemente su intención de solucionar la controversia, facilitan la labor del mediador y por ende, tienen ellos, mayor porcentaje de posibilidades de acabar solucionando su conflicto.

                 Por contra, cuando alguno de ellos, muestra desde el primer momento acudir a la mediación en la creencia y esperanza de que sus posiciones sean respetadas y mantenidas y por lo tanto sus intereses, se mantengan a salvo, sin tener voluntad de ceder ni un ápice en su posicionamiento, el mediador, tendrá una tarea  difícil.

                  Cuando intenta hacer ver al mediado la imposibilidad de avanzar por   el inmovilismo en su postura y por tanto, en su posicionamiento. Y sobre todo, cuando le pide que aporte soluciones al conflicto y estas pasan por mantenerse sin ceder en  sus intenciones e intereses, tiende a creer que el mediador está apoyando al otro mediado.

              Pone en tela de juicio, la labor del mediador,  su deber de neutralidad e imparcialidad con las partes. Le recordará lo que este le planteó en la sesión informativa o constitutiva ” si en algún momento, creéis  que mi labor no está siendo neutral, me lo hacéis ver”. 

               El mediador goza también de este derecho. En su caso,

Mediación

basándose en su independencia profesional.

               Estas notas características, las podemos en el artículo 6 de la Ley 5/2012 de 6 de julio de Mediación en asuntos civiles y mercantiles, que en su punto tercero establece que “Nadie está obligado a mantenerse en el procedimiento de mediación ni a concluir un acuerdo”.

octubre 3

Bullying, Ciberbullying y Grooming. Nuevas formas de acoso al menor

“Libre, oh libre mis ojos seguirán aunque paren mis pies” (Jokin Ceberio, mes de septiembre de 2004, lo dejó escrito en un chat antes de suicidarse)

La familia es el primer agente socializador que tiene el individuo en su vida. En su seno, se relaciona e interactúa. Cada familia intentará inculcar a su prole aquellos valores en los que ellos fueron educados, intentando modificar y mejorar los que ahora como padres, consideran no fueron apropiados.

Los roles se repiten. A lo largo de las distintas etapas de la vida (niñez, adolescencia, edad adulta, vejez…), surgirán todo tipo de situaciones, encuentros y desencuentros con los que habrán de lidiar, con mayor o menor acierto. Con esta socialización y aprendizaje, el individuo tendrá que desenvolverse ante los distintos conflictos que surjan.

El tamiz por el que pasaran todo ello, estará influido por factores: religiosos, políticos, culturales,… se repiten las historias, todo ello, en una cadena y espiral que tiende como la pescadilla, a morderse la cola. Los hijos intentan imitar a los padres, parecerse a ellos, de ahí la importancia que tiene saber que en cada pequeño gesto ante una determinada situación, el hijo está asimilando, aprendiendo, cómo actuar en el futuro. Todo ese aprendizaje –no en todos los casos-, sirve a los hijos a comportarse en sus relaciones con los demás de una u otra forma.

El segundo agente socializador en orden e importancia, es la escuela. La incorporación del menor a la escuela va a suponer para este, poder interactuar con iguales. Ya se verá en ese momento, no sólo el carácter que cada individuo tiene y muestra en sus relaciones sociales, también, el reflejo de lo que cada cual vive en casa. La posición que adopta hacía los demás, su actitud . El menor abandona por primera vez (aunque sea por unas horas al día), la cobertura de ese paraguas de protección que le da y supone la familia.

En las relaciones entre iguales, como en todas las relaciones de la vida, cada individuo adopta una determinada posición en función de los intereses que persiga, íntimamente ligados a las necesidades.

Siempre  han existido episodios de acoso en el ámbito escolar. Las vejaciones dirigidas a compañeros más débiles, no sólo se han dado, siguen dándose. Esta problemática ha llegado a situaciones trágicas que han hecho que la sociedad actualmente se sensibilice ante este problema, que como hemos dicho, siempre ha estado ahí, pero se ha tolerado y se ha pasado por alto con expresiones del tipo “son cosas de niños”, haciendo la vista gorda y obviando el problema.

El caso del menor Jokin Ceberio en el País Vasco, hizo saltar las alarmas del sistema educativo y de la Sociedad en general, conocedores del problema, poco o nada habían hecho por remediarlo, o no lo suficiente. Jokin a raíz de una indisposición intestinal se hizo sus necesidades encima, desde ese momento un grupo de niños la tomaron con él infringiéndole todo tipo de maltrato psicológico y físico.

Todo su dolor lo llevó en silencio, no quería preocupar a su familia, tampoco, descubrir quienes eran los acosadores y maltratadores. Le habían amenazado de que si se chivaba lo matarían. En el aniversario de la indisposición, los acosadores empapelaron la clase con papel higiénico. En la pizarra escribieron la frase: “Aniversario de la diarrea”, la profesora en lo que podemos interpretar como una falta de sensibilidad total, hizo retirar todo el papel higiénico a Jokin, siendo sin duda, un acto que vejaba aún más al menor.

Las palizas le llevaron a faltar a clase, sus padres, ante la comunicación del colegio, le preguntaron las causas de su inasistencia y este levantándose la camisa, les mostró las heridas y moretones sufridos. El sufrimiento que padeció durante este periodo (un año) le llevó a suicidarse arrojándose al vacío de la muralla de Fuenterrabía. Los padres denunciaron a ocho compañeros y al Centro. Durante el juicio declararon algunos compañeros que entre las vejaciones que sufrió estaban la de ser obligado a comer tierra, ser retenido y encerrado en el gimnasio para darle balonazos…a lo que hay sumar las continuas palizas.

El Bullying acoge cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada en un periodo de tiempo. Se produce tanto en las aulas como en las instalaciones de la escuela (patio, gimnasios…). El acosador busca anular a la víctima, hacer que sea invisible a los demás. Este tiene la complacencia del grupo, que conocedor de lo que ocurre, nada hace por remediarlo.

El maltrato que sufre le hace cada día más frágil a las situaciones a las que es sometido. Se realiza en lugares y momentos en los que la no presencia de profesores, ocultan la conducta del maltratador. La víctima, se muestra nervioso, falta a clase, los estudios se resienten, no comenta nada a sus padres por temor a que la situación empeore aún más. En todos estos casos agresor y víctima se conocen, la víctima, conoce al grupo que rodea al agresor y que apoya sus actos, con su actitud y silencio.

El maltratador amenaza al grupo, advirtiéndoles que si comunican lo que esta pasando a padres o profesores, correrán la misma suerte… comprando su silencio. Campañas de sensibilización en el ámbito escolar están concienciando a todos los agentes implicados (docentes y alumnos) a denunciar cualquier situación de acoso o vejaciones, también, a prevenirlas. Haciendo ver a los menores, que ser un chivato no es nada negativo, sobre todo, que el conocimiento de los hechos por padres o profesores, puede salvar vidas.

Las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), han cambiado las relaciones humanas. Los nacidos en los años 1980 y 1990, ya son conocidos como “ los nativos digitales” (término acuñado por Marc Prensky en su libro “Enseñanza nativos digitales), frente a ellos, el mismo autor habla de “inmigrantes digitales” gente nacida desde los años 1940 hasta 1980.

Con su aparición, y el acceso a las mismas de gran parte de la población, la situación del acoso ha cambiado. Los menores acosadores, se valen de los modernos dispositivos a su alcance (Smartphone, ordenadores, Tablet…), para acosar a sus víctimas.

El ciberbullying, engloba aquellas conductas de acoso y maltrato entre escolares que se realiza a través de estas plataformas. La apariencia o creencia de anonimato que ofrecen estos medios (no hay contacto físico con la víctima), ha hecho crecer los casos de acoso entre menores. La gravedad, radica en que la vejación o maltrato psicológico, llegue en segundos al mundo virtual. Cualquier video difundido en las plataformas existentes es conocido por gran número de personas, en función del interés que suscite, puede ser visitado por miles de personas, traspasando ampliamente el ámbito local donde se produjo, el daño por lo tanto se multiplica, la difusión traspasa fronteras. La desprotección de la víctima es mayor. Las formas de realizarlo son diversas, desde la grabación de un video, hasta la suplantación de la personalidad en cualquiera de las redes sociales existentes (Facebook, whatsapp, twiter…), difusión de datos íntimos…

Aunque se haya hecho en la escuela (aulas, e instalaciones), trasciende como vemos del ámbito escolar, escapa al control de las autoridades escolares. Según la gravedad de las mismas, si la víctima conoce el origen e identifica al acosador, puede a través de sus padres, denunciar los hechos ante la Unidad de la Guardia Civil correspondiente o Policía Nacional. No hay que olvidar, que todas las comunicaciones dejan un rastro. A través de la IP del dispositivo se localiza al acosador.

Otra forma de ciberdelincuencia que va dirigida a los menores es conocida como Grooming. Un adulto intenta ganarse la confianza de un menor a través de las redes sociales, con el propósito de obtener de él o ella, imágenes de contenido sexual (vídeos o fotografías), incluso llegado el momento, chantajear a la víctima y pedirle relaciones sexuales, con el acosador u otras personas induciendo al menor o la menor, a la prostitución.

Los padres han de poner en conocimiento de los hijos no sólo los peligros que acechan en la red, también la importancia de un uso responsable de las redes sociales, basado en el respeto hacia los demás y la importancia que han de dar a sus datos personales e íntimos, haciéndoles ver que una vez volcados a la red, son conocidos por todas la personas que pueda acceder a ellos (Amigos, amigos de amigos, desconocidos…).

A más información dada en nuestros perfiles, mayor conocimiento se tiene de nosotros. El uso de la misma que hagan unos y otros, escapa a nuestro control. Advertir sobre los peligros que conlleva el uso de la webcam mientras chateamos con un extraño. Lo importante que es no conectarla con desconocidos, lo aconsejable, tenerla tapada y sólo usarla con conocidos.

Habrá que estar como siempre, ejerciendo el magisterio que conlleva ser padres, cualquier variación en la conducta de nuestros hijos puede significar la existencia de un problema de acoso, Bullying, Ciberbullying o Grooming.

Una medida familiar interesante es que la ubicación del ordenador esté en una habitación común (salón o salita de estar), con ello los padres tendrán mayor control sobre si los contenidos que visitan sus hijos, son o no aconsejables para la edad que tienen.

Inculcarles lo cuidadosos que han de ser con su información personal, contraseñas, fotografías, vídeos. Hacerles ver, lo peligroso que puede llegar a ser el acceso a mensajes y archivos de desconocidos. Se pueden establecer también controles parentales a la navegación con un programa especifico. Establecer unos horarios para la navegación y darle la confianza necesaria para que en cualquier momento, nos traslade sus temores, si se siente amenazado a través de la red…